martes, 13 de diciembre de 2011

Volar

Volar. 
Sí, quiero volar. 
Alejarme de la realidad, de mis problemas, de todo. 
No, espera, de todo no. 
Pero quiero escapar. Llegar a un lugar donde pueda descansar, pensar a gusto, sin que nadie me moleste. Llegar a alguna conclusión en aquellas cosas en las que sigo pensando sin saber cómo continuar, qué hacer. 

Deseo volar junto a aquel pajarito que salió volando del árbol junto al que estaba sentada esta mañana, abriendo mis alas, escapando con él, huyendo a dónde sea que me lleve. Volaré junto a él, aunque sea sólo en mi imaginación. Deseo ser él, deseo no tener nada de que preocuparme. 
Sólo quiero eso, poder volar. Como quieren todos, todos lo deseamos. Algunos en silencio, otros lo gritan a los cuatro vientos. Pero todos queremos lo mismo:

LA LIBERTAD

Porque por mucho que nos digan que somos libres, no es verdad, estamos atrapados, aquí, en la Tierra., en la sociedad, en nuestra propia cabeza. 
Queremos vivir un mundo que no existe. 

Nos dicen que ya no estamos atrapados en nuestro planeta, que podemos salir cuando queramos al Espacio, como hacen los astronautas. Pero seamos realistas: ¿lo haremos algún día? ¿Seremos capaces de coger una nave espacial y salir huyendo de este infierno al que llamamos hogar? 
No. 
Estamos atrapados. 

No puedes ni salir de la ciudad sin tener que pagar un dineral. Todo se basa en el dinero. 
¿Y quién sabe cuánto nos podrá costar un viaje espacial, si es que llega a producirse? 
Millones. Muchos millones. 
¿Y son ellos los que nos dicen que somos libres, aquellos que ponen el precio de las cosas y luego te mienten? 
Sí, son ellos. 
Te mienten diciendo que lo único que debes hacer para ser feliz es estudiar, trabajar, tener una familia, perseguir un sueño que todos sabemos que es prácticamente imposible. 

Yo sólo deseo que todo esto cambie, de verdad, no sólo aparentemente. 
Deseo que los que pongan las leyes también tengan que cumplirlas, y que si cometes un delito grave no puedas salir inmune gracias a una cuenta en un paraíso fiscal, a un maletín lleno de dinero ni a un maldito título que todos deben respetar. 
No.
Si incumples las normas atente a las consecuencias. Si  has creado una ley es para que  seas el primero en cumplirla. 
Sí, éste es mi deseo imposible de año nuevo: ser libre. Libre en todos los sentidos: 
Hacer algo porque me guste hacerlo, no porque me obliguen. Estar con quien quiera y cuando quiera. Poder salir a las cuatro de la mañana a la calle sin que ningún ladrón me robe y sin que ningún hijo de puta quién sabe quién me intente violar. Realmente, hacer lo que me venga en gana.
Quiero ser la dueña de mi pasado, de mi presente y de mi futuro. Quiero ser yo misma. Y, sobre todo, quiero volar. O, al menos, poder lanzarme en paracaídas, saltar al vacío con una cuerda o conducir a toda velocidad con una moto. 

Quiero sentir la libertad con todos mis sentidos.







ATENCIÓN:
Esta es mi opinión, no tiene por qué ser la vuestra ni nada de eso. Simplemente necesitaba soltar cómo me siento. 
Si alguien se siente ofendido, lo siento. No quiero insultos ni acusaciones. Yo respeto vuestra opinión, respetar vosotros la mía.
Gracias.

1 comentario:

  1. Jo,que guapas palabras...
    Quiero sentir la libertad con todos mis sentidos.
    Escribe usted muy bien.

    ResponderEliminar

Opina lo que quieras, acepto críticas y la mayor parte de las veces las llevo a la práctica.
Si no te gusta no sé qué haces por aquí, y menos qué haces comentando.
Gracias por leerme.