miércoles, 31 de octubre de 2012

Promesas de un amor imposible

- ¿Tú me quieres?
Ella le miró a los ojos.
- Es complicado - dijo tras un breve silencio.
- ¿Cómo de complicado?
- Ya lo sabes.
Estudió detenidamente su rostro crispado, parecía a punto de echarse a llorar, y él no era de los que lloran. Apoyó la cabeza en su hombro y se dejó abrazar, dejándose mecer por los ruidos de la ciudad.
- Siento haberlo estropeado todo.
Ella se incorporó y le miró a los ojos, confundida.
- ¿Qué?
- Que siento haberte hecho tanto daño, pequeña - aclaró, acariciando el rostro de la chica con dulzura.
Ella esbozó una sonrisa torcida y volvió a apoyarse sobre su hombro.
- No importa, fue hace ya mucho tiempo.
- Sí que importa - el tono de él denotaba preocupación -, me encantaría poder tenerte ahora, poder quererte como mereces.
La chica le abrazó más fuerte, deseando que ese momento no acabara nunca.
Pero acabó.
- Es tarde, debería irme - dijo pasados unos minutos -. Y tú también.
- ¿Crees que no lo sé? - contestó el chico, agarrándola más fuerte.
- ¿Y por qué no me sueltas?
- Porque no quiero que te vayas.
Ella volvió a mirarle y pudo ver la sonrisa triste de su cara.
- Quédate conmigo.
- No puedo, tengo que...
- No - le cortó él -, no digo ahora. Digo siempre, en general.
Ella guardó silencio. El chico hundió la cara en su pelo y acercó la boca a su oreja.
- ¿Esto significa que lo nuestro no tiene futuro?
Ella le miró, mordiéndose el labio.
- Dame un beso, aunque sea - pidió.
Ella negó con la cabeza.
- ¿Por qué?
«Porque si te beso, no podré parar. Porque me encantaría estar contigo, porque te quiero».
En cambio, volvió a negar con la cabeza.
- ¿No funcionaría, verdad?
- No - contestó ella por fin.
- ¿Y por qué no?
Se alejó de él todo lo que sus brazos le permitieron.
- ¡Porque no! ¡Porque lo nuestro es imposible! ¡Porque nuestra especialidad es hacernos daño el uno al otro! ¡Porque somos estúpidos! - le gritó, llorando -. ¡Porque acabaremos destruyéndonos el uno al otro!
Dicho esto, él la soltó, recogió su mochila del suelo y le susurró al oído:
- Y sin embargo, te amo.
Y desapareció entre la gente.

1 comentario:

  1. que bonito :'( me ha encantado es el tipico final que a mi me gusta en los libros jajaja me encanta lo trágico queda tan bien ; )

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