sábado, 4 de mayo de 2013

Arco Iris

En la estepa se han puesto de moda los cañones al atardecer. Y entre el vodka y el ruido de metralla, surge el llanto de alguna mujer.

Con la nieve casi enrojecida, derramando lágrimas el Sol, se levantan todas las balalaikas y en el aire dejan su canción.

Cae la noche sobre los cosacos, y del cielo empiezan a llover mil estrellas de todos los colores, adelantan el amanecer.

En la estepa sólo queda un grito de esperanza lleno de ansiedad. Turcos, kurdos, chechenos y croatas, bosnios, musulmanes, qué más da.

De mi barrio salió el Arco Iris, con destino la Luna y el Sol. Y en el cielo borracho de luz y color, descargó una lluvia de ilusión.

1 comentario:

  1. Que buen escrito,he leído y me a gustado.
    Un saludo y buen día Andrea.

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