viernes, 22 de agosto de 2014

Igualdad

Es difícil hablar sobre algo concreto cuando no tienes una identidad concreta, ni tampoco un género, o ni siquiera perteneces a una raza concreta, ni especie, ni reino ni dominio. Pero podemos empezar hablando de Historia, la cuál es totalmente independiente de estos individualismos.

Hace muchos años, pero tampoco tantos, un grupo de mujeres se levantó contra las leyes de su época y entre todas consiguieron participar en las votaciones, algo que nunca hasta entonces habían podido hacer. Desde entonces, ese mismo grupo de mujeres - o quizá otro, lo que nos es indiferente - lucha por la igualdad entre ambos géneros, una lucha eterna que la sociedad sabotea siempre que puede.

El concepto de Igualdad es un concepto muy sencillo a simple vista, aunque visto nuestro día a día, a lo mejor no lo es tanto. Igualdad, para quien no lo sepa, es el principio que reconoce a todos los ciudadanos los mismos derechos, independientemente de su edad, género, raza, etnia, diferencias físicas o psíquicas, identidad sexual, gustos, preferencias, color de piel, ojos, cabello e, incluso, las modificaciones corporales que éstos quieran hacerse. ¿Por qué? Porque no dejan de ser individuos.
Si queréis, ahora podemos desempolvar nuestro cerebro, recurrir a la Filosofía clásica y sacar las enseñanzas que nos proporcionó Aristóteles del olvido, quien defendía lo siguiente:
"Los Seres Naturales - o individuos - estamos formados por sustancia - o alma - y accidentes - o cuerpo -". Lo que viene a significar que, por muchas modificaciones producidas en nuestro cuerpo, éste seguirá siendo simplemente el envoltorio, y que el alma - lo que nos hace ser individuos - no se modifica.
Llevando ésto a la práctica, sacamos la conclusión de que por muchas que sean las diferencias externas entre nosotros, todos somos iguales. Y si queremos llevarlo al extremo, cada ser vivo de este planeta, sistema, galaxia o universo, es un individuo al igual que nosotros, y por tanto también se le deben aplicar las leyes de la Igualdad.

¿Cuál es el problema? Que no queremos entenderlo, no queremos aceptar que ninguno de nosotros somos superiores a la persona, animal, vegetal, bacteria o célula que tenemos al lado.
Ésto pasa sobretodo con el Ser Humano, quien cree que por ser humano es superior a todo cuanto le rodea, y por tanto todo ésto le pertenece. Supongo que no hay animal que más se autoengañe que éste.

Dejando aparte esta polémica, podemos centrarnos en el comportamiento entre los seres de una misma especie, y ésta ha de ser el Ser Humano, porque ha sido la especie en la que más atentados contra el principio de Igualdad se han producido.
Para poder mantener la especie, el Ser Humano se compone de dos géneros diferentes, diferenciación que únicamente tiene como fin la procreación. El género masculino es más fuerte físicamente, y éso le hizo creer que había sido creado para ser superior e incluso dominar al género femenino: así podemos decir que surgió el machismo. A lo largo de miles de años, el género femenino - a cuyos individuos vamos a denominar "mujeres" por comodidad - acabó resignándose a esta norma impuesta, pero nunca debatida. Ésta es la razón de que un día, sin previo aviso para ellos, la mujer se rebelase ante su dominador, y decidiese que sus derechos eran los mismos que los del género masculino - a cuyos individuos, por comodidad también, denominaremos "hombres" -, porque ellas no dejaban de ser individuos por pertenecer a otro género. Durante años se ha luchado por conseguir la igualdad entre ambos sexos, pero como el Ser Humano es egoísta y autodestructivo por naturaleza, se ha conseguido todo lo contrario a la Igualdad: no sólo sigue existiendo el machismo, sino que se ha descubierto otra ideología igual de injusta e ilógica que ésta, el hembrismo.

Ésto mismo lo podemos aplicar a cualquier tipo de discriminación dentro de esta especie, llegando al concepto de discriminación positiva, igual de agresiva que la discriminación de la que siempre hemos oído hablar.

Así, y para terminar, podría pediros que tuvierais cuidado de no alcanzar dicha discriminación positiva en vuestra búsqueda de la Igualdad, pero supongo que éso significaría ir en contra de la naturaleza humana.

O tal vez no.

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